Reproducción autorizada por Proceso.

No. 1163
13 de febrero de 1999

La Unión Europea a favor de que sea extraditado a España

Chile podría perder importantes mercados en Europa por el caso de Pinochet

Sanjuana Martínez

proceso1-48.gif MADRID.- "La Unión Europea no comparte el punto de vista del gobierno chileno: la mayoría de los Estados miembros se han expresado a favor de la extradición de Pinochet a España", señala un informe del Instituto de Relaciones Europeo-Latinoamericanas (Irela) titulado "Chile y la Unión Europea. Perspectivas de asociación". Ahí se advierte que la detención del dictador en Inglaterra está repercutiendo "negativamente" en las relaciones comerciales:

"En los últimos meses, el caso Pinochet ha desplazado el debate sobre el posible inicio de negociaciones para definir un acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Chile, incluyendo la liberalización recíproca del comercio.

"La controversia ha repercutido negativamente en las relaciones entre Chile y la UE. Aludiendo a la soberanía nacional y la inmunidad de Pinochet como senador vitalicio, el gobierno chileno aprobó el 11 de diciembre de 1998 varias sanciones contra España y el Reino Unido, entre ellas la suspensión de las visitas bilaterales."

Agrega que "el incidente con los dos socios clave de Chile en la UE, ha afectado también sus relaciones con otros países, como Bélgica, Francia y Suiza, que han pedido también la extradición del general".

Por ello advierte: "Es probable que el asunto Pinochet siga siendo un tema importante en las relaciones entre la UE y Chile. De momento, este incidente político no favorece el debate en torno del inicio de las negociaciones sobre un posible acuerdo de libre comercio con la UE, lo cual constituye una diferencia considerable con el Mercosur, donde el sector agrícola representa el principal obstáculo a una posible asociación interregional".

Marcelo Pollack, autor del informe e investigador asociado del Irela, señala en entrevista con la corresponsal:

"Ni al gobierno chileno ni a los militares les conviene deteriorar más sus relaciones con los países de la UE, porque limita la oferta de compras. Si no van a comprar a España o Gran Bretaña, el perjudicado es Chile, no es importante para los otros países, donde la proporción de ventas a Chile es muy pequeña. Si empiezan a boicotear las compras de todos los países de la UE, sólo les quedarían Rusia y Estados Unidos, o Brasil."

Considera que en caso de que Pinochet sea extraditado a España, las cosas pueden empeorar, concretamente con España, Gran Bretaña, Francia, Bélgica y Suiza.

Y recuerda que las declaraciones del Parlamento Europeo y de varios funcionarios de distintos países de la UE han sido muy claras: "Definitivamente están a favor de la posición del juez Baltasar Garzón sobre la extradición de Pinochet. La posición esta muy unificada a favor. Y esto por supuesto que al gobierno chileno no le ha gustado".

Explica que las exportaciones de Chile se dirigen a tres regiones importantes: Asia-Pacífico, Europa y América Latina, y "si se dañan las relaciones con cualquiera de esos bloques, puede perder un mercado bastante importante".

Por eso considera que "el gobierno chileno debería separar lo que esta pasando en lo político y en lo judicial, de lo económico y seguir adelante con sus relaciones económicas de manera normal, como si no hubiera pasado nada. Aunque en Chile eso es sumamente complicado por las presiones internas de varios sectores, y especialmente porque el gobierno no tiene mayoría en el Senado, dominado por los partidos de derecha y los senadores institucionales".

Según el informe, las dificultades para establecer una relación comercial con Chile tienen también otras causas. Primeramente el Consejo Europeo aprobó el mandato de negociación antes de la celebración de la Cumbre UE-América Latina-Caribe en Río de Janeiro, los días 28 y 29 de junio de 1999, que incluye una reunión especial con los presidentes de Bolivia, Chile y Mercosur,

De igual manera se retrasó la aprobación del mandato de negociación, debido a otras prioridades internas de la UE vinculadas a la "Agenda 2000", entre las cuales se encuentran las divergencias sobre la financiación del presupuesto comunitario en los próximos años, los plazos de la ampliación hacia el Este, así como la reestructuración de las instituciones, mecanismos de decisión y políticas de la UE.

"A los problemas en el sector agrícola habría que añadir como factor adicional la actual controversia sobre el exgeneral Augusto Pinochet. Además de los flujos de comercio e inversión, las relaciones entre Chile y Europa se caracterizan por una estrecha vinculación político cultural, basada en diversos factores de identidad común."

Analiza: "esta alianza se ha visto fortalecida durante el régimen autoritario del general Pinochet (1973-1990), cuando decenas de miles de chilenos se exiliaron en países de la UE, y después de la transición democrática, cuando se consolidaron los lazos institucionales e ideológicos entre los partidos políticos chilenos y europeos. Dichos lazos se han visto afectados por el conflicto diplomático sobre el destino de Augusto Pinochet".

Y más: "la decisión sobre la fecha del inicio de negociaciones depende todavía de dos factores clave: de la superación del actual conflicto diplomático y de las prioridades de la agenda de la UE y de Chile".

Según el informe, la Unión Europea ha perdido presencia en Chile. En 1993, la mayor parte de las exportaciones chilenas se dirigieron a Europa. En 1997, la UE ocupó el tercer lugar en las importaciones chilenas y el segundo en sus exportaciones, después de Asia.

"Esta evolución negativa contrasta con el auge de las exportaciones de la UE al Mercosur, que experimentaron entre 1990 y 1997 un crecimiento anual promedio de 23% frente a un aumento menor de 14% de sus ventas a Chile. En este periodo, las exportaciones chilenas a la UE crecieron a un ritmo mucho menor, al alcanzar sólo un promedio anual de 3.2%", dice el informe.

En 1997, Chile mantuvo un ligero superávit comercial de 11.3 millones de dólares con Europa; "sin embargo, éste ha tendido a desaparecer, debido al auge de las ventas de la UE a Chile en este año, que se incrementaron 25.7% frente a un modesto crecimiento de 8.7% de las exportaciones chilenas al mercado europeo".

Pollack explica que "casi 90% de las exportaciones chilenas a la UE son productos primarios, mientras que a Europa le compra sobre todo bienes de alto valor agregado. Dos tercios de las ventas chilenas a la UE se concentran en cobre y derivados (43% del total), seguido por productos minerales (12%), así como celulosa y madera (7.6%). La mitad de las exportaciones de la UE a Chile son bienes industriales, como maquinaria (30%), bienes de capital (11%) y automóviles (9%).

Y señala que la UE aplica aranceles relativamente altos a las importaciones agrícolas procedentes de Chile: la tarifa máxima es de 85%.

El informe concluye: "Las ventajas para Chile (al firmar un acuerdo comercial con la UE) son obvias: podría ampliar el mercado de exportación europeo compensando sus pérdidas en el mercado asiático, incrementar su acceso al know how y la tecnología europea y mejorar su posición en foros internacionales, regionales y subregionales".

URL artículo

© 1999 Derechos Reservados, Comunicación e Información S.A. de C.V.
Volver índice
Terug index
Comun. de prensa
Persberichten
Actividades
Akties
Documentos
Documenten
Audio
Audio
Fotos
Foto's
Enlaces
Links
Libro visitas
Gastenboek