COMITÉ CONTRA LA IMPUNIDAD EN CHILE (HOLANDA) Excelentísimo Señor Amsterdam, 3 de marzo 1999
Nos hemos enterado por la prensa de la manera increíble e inaceptable con que servicios de su administración han tratado a los presos políticos recluidos en la Cárcel de Alta Seguridad, con la connivencia y aprobación de autoridades políticas de su gobierno. Es lamentable e increíble que, con motivo de un incidente menor, crea su gobierno que es posible humillar, vejar, maltratar y torturar a ciudadanos chilenos que se encuentran en prisión. Es inaceptable que su gobierno crea que torturas tales como maltratar a prisioneros aplicándoles cigarrillos encendidos sobre la piel y corriente eléctrica en partes del cuerpo, someterles a ser sumergidos en recipientes con agua hasta el punto de la asfixia, y a palizas humillantes, puedan ser consideradas métodos legítimos de solución de conflictos. La conducta de su gobierno en relación con ciudadanos en prisión viola nuestras propias leyes nacionales y hace cuenta rasa de convenios y tratados firmados por el Estado chileno en lo que se refiere a la aplicación de torturas a ciudadanos indefensos. Es lamentable comprobar que su gobierno ha venido violando de manera sistemática los derechos humanos de los presos políticos chilenos, como su dispersión forzada en prisiones de todo el país y la indiferencia frente a sus acciones, para reclamar que se les trate acorde la ley. Tiene su gobierno, además, aparentemente, la vana ilusión de que la comunidad internacional perdone la arrogancia y atropellos de su administración, permitiéndose tener entre sus funcionarios a notorios torturadores y criminales de la anterior dictadura, que gozan de las más completa impunidad. A esta altura, y después de la vergonzosa conducta de sus funcionarios, no queda duda, ni entre nosotros ni para la comunidad internacional, de que su gobierno se conduce con creciente ilegitimidad y que amenaza no representar otra cosa que la continuidad del estado de excepción impuesto por el general que su gobierno ahora tanto y tan indignamente defiende. Por medio de esta, queremos expresar nuestro más absoluto repudio de la política que defiende en lo que se refiere al tratamiento de los presos políticos, y le conminamos a que opte decididamente por el respeto de los derechos humanos y de las convenciones que sancionan como delito la aplicación de torturas a detenidos, y que proceda al despido inmediato de las autoridades de su gobierno responsables de estos delitos. También le exigimos que lleve directamente a juicio a esos responsables. Le anunciamos al mismo tiempo que recurriremos a todos los organismos internacionales posibles para impedir que su gobierno continúe violando los derechos humanos más elementales del pueblo chileno, en prisión o no.
Atentamente, Comité contra la Impunidad en Chile de Holanda Peter Gelauff Aldo Contreras Droguett |