MORIR DEL PURO HABITO
1999
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TRAIGAN AGUA

para su sed de  bataclana
de salvia 
para lamerle
las raíces
agua serenata
en sus poros
que le derrita telaraña

Ofrézcanle un respiro
agua denle a su tormento
más agua, venga
para sus noches de guerra
que no muera la mona del organillo
agua no quiero verla mustia
entre el rebaño

 

 

 

 

 

 

 



AMARE A CADA GUSANO

si me posee
me multiplica
y me hace confesar

A esas larvas golondrinas les ofrezco
mbmmmnúmeros invisibles
incrustados en mi cuerpo
bcbvicncotras muertas
hacedoras de hambre de labios rojizos
llenas de alas

Cuando reniegue de mi tribu
podría acariciar las heridas que me poblaron
o nombrar mi nombre
por si nadie recordara

 

 

 

CUANDO ESTA MANO

 

ya ni menee la luna

le escribirá posibles epitafios

a la mala hierba

a la liviana de memoria

y de limosnas

 

 
 

CON UNA COPA DE SU SEDOSO VINO

me acerco a los trozos desflorados de otra historia que no me pertenece, en la que yo no estaba. No me toques. El televisor me muestra "los días de nuestra vida", hay huellas en la alfombra de las patas de una cama, revistas de enfermería en las gavetas, cuentas añejas de agua que ni bebí y ni se ha evaporado. Qué frágil me vuelvo. Tropiezo con un piano de cola, importado de Chile, qué hacer si no amarizo en este sitio. La calefacción
a 72 grados Fahrenheit, se enfría mi elocuencia, nieva. La leche tiene gusto a leche, leo el diario del domingo. Preparo la maleta. Sientes cómo viajo, cómo dejo de pertenecerme. Desde el gigantesco plato del satélite, me penetran dos caballos apoya-libros. ¿Querrías que todo comenzara de nuevo? Sintonizo con mi propia voz grabada en el contestador. La fiesta enmudece. Alguien cierra las cortinas. Creo que yo misma. La borrosa sombra de una mujer me expulsa a la calle y se ríe de mi llanto.





EN CARTAGENA

Despertar hambrienta

a la hora de los durmientes

murmurar quiero engullir todo

lo que respira

Mi costado está vacío

A veces no es sólo un

murmullo

imaginar a tientas un lugar

geográfico

Es perder la fe

a quién pongo en un altar

y por qué muero entre sombras

El fondo del mar

mece mi vida

la ley de gravedad

lo redondo

Pero estoy en tierra

es la respuesta a todas las

preguntas

el tiempo es inverso

sus elementos singulares

Mientras puedo

me ahogo en la vigilia

me desnudo

para mantenerme alerta

y construir nuevos deseos

 

 

 

LA CASA ESTA ENFERMA

la recorren escalofríos

Ceñida con alfileres

se cimbra la casa

Cierta soledad inunda las

camas

Hay menos fervor

en todos los cuerpos

 

 

 

 

 

 

 

TREINTAYUNODEDICIEMBRE
A PROPOSITO DE MI
 

brindo

agasajo mi bandera mi calzón a media asta

y la luz de luces reflejada en mis ojos

gozo

con el simple placer de lo oscuro

de todos los cuerpos que me habitaron

lo se cuando encuentro un zapato bajo la cama

Este día de vigilia de los muertos

suaves se elevan dulces me amparan

lato latimos

Y si quisiera ese que está montado a mi espalda

bailaría tango en ronda

y si no quiere

me hinco 

Hincada mi carne

se extiende hecha página en limpio

en desorden

voy siguiendo huellas

se me olvidan las palabras para nombrar las cosas y me

flota un silencio de muerte que acecha

la muerte inmóvil

la muerte en rodajas ácidas

trepa y puja

empuja y derramo mis perlas hiladas

en la cara de la otra

esa cara de luna de la otra

yo misma tuve ese cuerpo y me fui doblando en cuatro

Doblegada

se me pone ronca la matriz

danzarina vuelvo y me inundo

la muerte precisa me cincela y me tienta a tientas

a medias el mal

medio escondido

medio dorado y travieso

Atravesada muda

queriendo tomarme la palabra

sin dejar huella sin gestos

ni uno

lavados en agua dulce

el milagro de Apsu en la cocina

me da por parirme y pujo

muero antes de morir

me trago el halo mortal y fervoroso

raspa que te raspa las sobras del banquete

nos sueño a todas nosotras disfrazadas de silencio

barro coso tejo lavo llena de fuego

reúno todas mis partes

y ya no las veo

Ciega esta noche

voy a desintegrarme antes que necesite

un puñado de arroz un vestido blanco

y me encuentren entrampada en una cama

deshecha a la medida

menos diosa

Esta noche ruego luego existo

la hechicera de las alcantarillas

me brotan escamas

me crece una jaula

hablo sola entonces callo

treintayunodediciembre

festejo de duelos

doce uvas

cerrar las piernas

abrir los ojos

unas lentejas

treintayunodediciembre

a encomendar

 


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