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Oorlog - No a la Guerra
La guerra hacia ningún lado, por A. Pérez Esquivel
La guerra hacia ningún
lado
24 de octubre del
2001
Adolfo Pérez Esquivel
Servicio Informativo
"Alai-amlatina"
"Seamos
realistas, pidamos lo imposible"
mayo del 68
"El
mundo no sabe dónde está su casa", dijo Luca, un niño de tres años,
mientras miraba un mapa, o podría estar mirando un noticiero, así lo
cuenta Eduardo Galeano.
Tendríamos
que preguntarnos y contestar la inquietud del niño, si realmente sabemos
"dónde está nuestra casa", porque la están destruyendo por la
soberbia del poder y la intolerancia.
El día 11 de
septiembre el mundo se sintió sacudido e indefenso por el atentado
terrorista en Nueva York y Washington. Los fundamentalismos buscaron
justificaciones a la violencia, unos declararon la "guerra santa",
los otros afirman que ésta es, la "guerra del bien contra el
mal", o "están con nosotros o están con los terroristas",
es la guerra de las cruzadas que impondrán la "justicia
infinita".
El imperio
norteamericano fue vulnerable y el miedo recorre sus calles y ciudades,
muchos no entienden la agresión, ignoran la política de los sucesivos
gobiernos de los EE.UU. en el mundo, las guerras y conflictos provocados en
otras partes del mundo. La sorpresa y la indignación se refleja en los
rostros y las actitudes de la población y el temor en los musulmanes y
emigrantes de diversos países. En el atentado fueron víctimas miles de
personas inocentes de 82 países.
Se ha llegado
a un punto de inflexión en las relaciones internacionales. Las Naciones
Unidas están marginadas y postergadas para tomar resoluciones y solo atinan
a apoyar las iniciativas de los EE.UU.
Los medios de
comunicación sufren la psicosis de la guerra, no existe otro camino, hay
que actuar y responder al terrorismo con más terrorismo, poner en
funcionamiento la gran maquinaria bélica y mostrar el poder que dispone la
gran potencia y su aliado principal la Gran Bretaña.
Han logrado
imponer el "pensamiento único", la suspensión de las
conciencias, lo inevitable, que el único camino es la guerra, cualquier
otra alternativa simplemente no cuenta. La paz es una utopía irrealizable.
Los estudiantes del mayo del 68 en Francia decían algo importante que
debemos recuperar del pensamiento y la resistencia estudiantil, en el
momento actual que vivimos.
"Seamos
realistas, pidamos lo imposible". Así lo pensamos varios Premios Nobel
de la Paz y decidimos actuar frente a la situación que vive la humanidad,
nos reunimos en Nueva York donde llegamos el día 7 de octubre, Mairead
Corrigan Maguire, de Irlanda del Norte, Rigoberta Menchú Tum y Adolfo Pérez
Esquivel, para participar junto a los movimientos de Paz, organizaciones
sociales, veteranos de guerra de Vietnam y comunidades religiosas a nivel
ecuménico, de la marcha organizada para evitar la guerra, durante la misma
anuncian que EE.UU. y Gran Bretaña comenzaron los bombardeos sobre Afganistán,
país protector de los supuestos terroristas, hasta el momento, EE.UU. no ha
mostrado pruebas que Bin Laden fuera el autor de los atentados. Anuncian que
los EE.UU. bombardean y tiran alimentos juntos sobre Kabul. Es la gran
hipocresía de toda guerra.
La FAO
anuncia que ese día, 11 de septiembre murieron en el mundo 35.615 niños de
hambre. Ningún gobierno, ni la ONU, UNICEF, ni medios de prensa, TV, se
conmovieron ni protestaron o publicaron. "La bomba silenciosa del
hambre", es silenciosa en las conciencias suspendidas del pensamiento
único. Los 500 mil niños muertos en Irak por el bloqueo de EE.UU. y Gran
Bretaña, no son noticia, no se registran en las conciencias.
Los Premios
Nobel de la Paz se entrevistaron con el Secretario General de la ONU, Kofi
Annan, los presidentes del Consejo de Seguridad y el presidente de la
Asamblea General de la ONU, los últimos hacen referencia al art. 51 de los
Estatutos de la ONU, que señala si un país es atacado por otro, tiene
derecho a réplica. Situación que no se da en los hechos.
Ningún tipo
de terrorismo es justificable, provenga de quien provenga. A través del
tiempo la ONU ha evolucionado y se ha dado códigos de conducta entre las
naciones, como son los pactos, protocolos, convenciones, declaraciones, ha
constituido el Tribunal Penal Internacional, que los EE.UU. se niega a
ratificar y hasta la fecha no es posible poner en vigencia hasta tanto lo
ratifiquen el número necesario de países.
Se ha señalado
al Secretario General Kofi Annan la necesidad de combatir el terrorismo y
fundamentalmente cambiar las políticas internacionales de desigualdad e
injusticias imperantes generadoras de la violencia social y estructural.
Más de 54
conflictos y guerras afectan a toda la humanidad, es necesario cambios y
soluciones profundas en Medio Oriente, la relación entre el derecho que
asiste por igual a Israelitas y Palestinos. El levantamiento del bloqueo a
Irak y Cuba, como al Plan Colombia que puede derivar en otro conflicto
regional en América Latina. Lograr nueva relaciones internacionales.
La Asamblea
General de la ONU debe ser el órgano de decisiones y no el Consejo de
Seguridad, una estructura nada democrática y sujeta a los países más
poderosos quienes de acuerdo a sus intereses imponen el veto en las
resoluciones y conflictos que los afectan.
Es necesario
que la ONU asuma su rol más claro y definitorio en los problemas
internacionales, como constituir un ámbito de análisis y resolución de
los conflictos que hoy vive la humanidad y preservar la Paz, como el derecho
fundamental de los pueblos. Para lograrlo es necesario desarrollar y
potenciar el "pensamiento propio" en bien de todos y superar los
mecanismos de dominación y exclusión social, como la deuda externa que
agobia y somete a los países más pobres, generadora, entre otras causas de
la "bomba silenciosa del hambre".
Sabemos cómo
comienzan todas las guerras, en su fuga hacia delante o hacia ningún lado,
nadie sabe cómo terminan, pero si sabemos las consecuencias que genera, la
destrucción y la muerte, las pérdidas de miles de vidas, la sangre, el
dolor lo ponen los pueblos, las víctimas directas e indirectas perduran
durante generaciones con traumas sicológicos y condiciones límites de
vida.
En la
Argentina, como en otros países, muchos sectores están movilizados en
defensa de la vida y decir no a la guerra, sí a la Paz. El día 26 de
octubre se ha convocado a todo el país a movilizarse en las marchas y
concentraciones para hacer oír los "Tambores de la Paz", junto a
16 países. La pregunta del niño está presente. ¿Sabemos dónde está
nuestra casa? El mundo, nosotros tenemos que encontrarla y saber compartirla
con toda la humanidad. Seamos realistas, pidamos lo imposible.
* Premio
Nobel de la Paz
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