Explosiones nucleares en el cerebro.



La energía nuclear parece haber retornado a Holanda. Hasta hace poco solo Greenpeace parecia interesada por el reactor nuclear de Petten. Pero parece que el más grande reactor nuclear de Europa, ha empezado con una prometedora nueva vida; la irradiación de pacientes con tumores cancerígenos en el cerebro.

El mar auún no se encuentra a la vista, pero sí se ven las numerosas dunas de arena que separan al reactor de investigación de energía atómica y el mar del norte. Petten, el pueblo de las cercanías del reactor nueclear se ha vuelto famoso.

El camino y los vehículos de transporte público hacia el terreno nuclear, protegido por barreras y cámaras de televisión de circuito cerrado, han visto pasar también a los gloriosos tiempos de las demostraciones anti-nucleares del pasado reciente. Ahora en el día, quién haga el camino de acceso a Petten no viajara a menudo en solitario, ciertamente los tiempos han cambiado. Cambiaron también para el reactor nuclear; además de toda clase de experimentos nucleares, desde hace corto tiempo se intenta curar a la gente que presenta el Glioblastoma Multiforme, una variante incurable, de tumor cancerígeno en el cerebro.

En el reactor nuclear nos recibe Ray Moss, un físico inglés, y responsable técnico del proyecto nuclear en Petten. Desde que se iniciaran los experimentos en octubre pasado, los periodistas asisten masivamente para convencerse por si mismos acerca de las propiedades curativas de la energía nuclear. El físico inglés parece estar ya acostumbrado a las visitas y nos ofrece mandiles y zapatos blancos para poder visitar el lugar mas importante de la planta nuclear; el reactor Flux.


El reactor se encuentra protegido por pesadas puertas y gruesas paredes de cemento puro. El ambiente reinante en el lugar es de una calma casi total, perturbada tan solo por el ruido que hacen computadoras y aparatos de medición.
Debido al tipo de iluminación, tan solo el color azulado del agua que contiene una parte del reactor, es lo que llama la atención. En frente del mismo hay un reducido espacio construido especialmente para posibilitar el tratamiento de pacientes con tumores en el cerebro. Actualmente se tratan un número total de 40 pacientes provenientes de distintos países europeos. Con anterioridad al tratamiento nuclear, los pacientes son intervenidos quirurgícamente en sus países de origen, el objetivo de la operación médica es el de retirar todo el tejido canceroso posible. Mas tarde los pacientes se dirigen hacia Holanda, donde la noche previa a la irradiación nuclear, reciben una inyección de Boro.
Este elemento químico se adhiere a las células tumorales que no fueron factibles de eliminación por medio de la cirugía. Posteriormente y ya en Petten, el reactor nuclear es utilizado para irradiar con neutrones las restantes células cancerígenas. Los neutrones que entran en contacto con el Boro, hacen que los atomos de Boro se desintegren. Entoces se utiliza una dosis alta de energía nuclear que mata a las células tumorales.
Los tejidos circunvecinos no son afectados por las irradiaciones y permanecen sanos. Apesar de las micro explosiones nucleares que tienen lugar en el cerebro, los pacientes al parecer, notan poco o nada de las irradiaciones.

Por otra parte, se ha tratado de hacer un poco mas acogedor a la de por si nada agradable atmosfera reinante en el ambiente del reactor nuclear. Durante las irradiaciones que duran aproximadamente 20 minutos, el paciente puede solicitar música a elección.
Es posible también estar en comunicación con los operadores de la planta. Como ejemplo se cita a una psicóloga alemana, a quién leyeron pasajes de su libro infantil preferido, mientras duro la irradiación atómica.

Primer objetivo.- Según el prof. J.J. Heimans neurólogo y especialista en oncología de la Universidad libre de Amsterdam, el primer objetivo del experimento consiste en observar lo ocurrido en el cerebro durante las irradiaciones.
Este primer paso se limita ciertamente, a la observación y no a la curación. Esto parecería una actitud un tanto cruel hacia el paciente y familiares, pero en opinión del prof. Heimans la alternativa para estos pacientes con tumor cerebral, tarde o temprano significa siempre la muerte.
El prof. Heimans piensa que sería una ilusión pensar que este tipo de pacientes no tuvieran la mínima esperanza en la curación. Heimans tiene la esperanza de encontrar una solución a esta triste enfermedad. ¿Pero cuando? sobre este aspecto no puede ser preciso. El prof. no desea tampoco cargar sobre sus hombros con la responsabilidad por demasiadas espectativas de parte de los pacientes. En todo experimento existen ya de por si, suficientes elementos que pueden resultar fallidos. En Holanda se detectan por año alrededor de 1000 nuevos casos de pacientes con Glioblastoma.
Este número comparado con los 20.000 casos anuales de mujeres con cáncer de mama, viene a ser un tipo muy raro de tumor. Pero mientras una mama puede ser amputada, el tumor cerebral no puede ser retirado de manera absoluta por los medios comunes de cirugía.
Si al final los actuales experimentos lograran una considerable prolongación de la vida, estos constituirían para el prof. Heiman, una inversión que de por si vale la pena. Si este procedimiento (que se encuentra en fase experimental y que aún puede ser modificado de diferentes maneras) prolongara la vida del paciente en tan solo unos meses, entonces el experimento no podra ser instaurado como un tratamiento con características de una cabal terapia médica. En opinión del prof Heimans, el valor de la esperanza de vida debe ser claro; ¿tres meses más? NO. ¿Cinco años más? SI. En Estados Unidos, ya se han hecho estos experimentos y en las investigaciones nos llevarían ya un año de ventaja.

El chance de sobrevivencia es similar comparado con los metódos médicos alternativos. Por lo pronto, este hecho significa un tímido punto a favor de esta terapia.
Recién después de dos años se esperan los primeros resultados de los experimentos nucleares de Petten. El prof. Heimans encuentra a esta técnica de experimentación “suficientemente impresionante” como para ir pensando en su aplicación para diferentes tipos de tumores cancerígenos de difícil tratamiento en otras partes del organismo humano.

Tomas Rios, para Noticias
Traducido del original. Nieuwsbrief nr. 24 Hersenwerk 2002.
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